martes, 30 de marzo de 2010

MY BEST FRIEND

El mejor amigo. La mejor amiga. Cambian por esa palabra: mejor. ¿Qué hace a un amigo o a una amiga diferente del resto? ¿Qué le hace merecedor del título de “mejor”? Para mí son sólo tres características básicas, pero fundamentales:

1- Secretos: entre vosotros dos no existen secretos, os lo contáis todo. Hasta tal punto llega la confianza que no teméis contarle lo peor de vosotros mismos porque sabéis que lo aceptará, quizás no sonriente, quizás no contento, pero lo aceptará como algo más que te compone.

2- Confidencias: os desahogaréis el uno en el otro. Cuando alguno de vosotros lo pase mal no dudaréis en colgaros del otro para desahogaros. Será vuestra válvula de escape. Será vuestro único modo de seguir cuerdos (siendo un poco tremendistas, todo hay que decirlo).

3- Bienestar: con la otra persona estás cómodo, más cómodo que con cualquier otra. Y gracias a ello tú apenas le haces daño y él o ella apenas te hace daño a ti. Y cuando ocurre tal cosa, sabéis en qué punto os habéis equivocado. Y si no lo sabéis, la otra persona lo explica y llegáis pacíficamente a buen puerto.

He llegado a la conclusión de que no cumplo los tres puntos con mi mejor amiga. ¿Eso le quita el título de “mejor”? Lo mejor es que no lo sé, pero estoy casi convencido de que me lo quita a mí. Y eso, amigos míos, es una mierda.

jueves, 11 de marzo de 2010

TODO ES UNA MIERDA

Bien, oficialmente he entrado en una pequeña depresión. No, está bien, me lo tengo merecido. Merecido por no saber mirar lo bueno de la vida y ver sólo lo decadente y decrépito. No voy a engañar a la única persona que lee mi blog (yo) así que, sí, me jode mucho esta situación. Cada vez que intento arreglarla me hundo más y más en la mierda. Y he de aparentar estar de puta madre de cara a los demás, porque si no, ya no soy el mismo. No me sirve de nada que se acerque mi mejor amiga y me de un golpecito en el hombro mientras me dice “ea, ea”. No estoy triste por una cosa en concreto, es lo que tiene estar deprimido: estoy triste por mi vida en general. Me ahorraré los detalles de tipo escabroso. Encima mi mente no debe ser consciente de mi situación anímica, porque me hace soñar cosas que me aterran: perder a las personas que quiero, de forma horrible. Sin ir más lejos, en el último sueño perdía a mi ya citada mejor amiga de un tumor cerebral. La carrera me está afectando. Maldita sea.
Encima las cosas no son como eran. Ahora ya no reímos por todo. Ahora nuestras sonrisas están ahogadas en el turbio destino al que hemos sido arrojados. Supongo que acabaremos por apreciarlo, pero ahora mismo me parece una mierda. Ya no somos iguales. Y tengo miedo, un miedo visceral y enfermizo a la pérdida. Creo que ese puede ser el causante de la mayoría de mis problemas. Es muy sencillo: temo que me roben a la gente que quiero. Primero fue mi mejor amigo C; J me lo “robó”. Después fue mi mejor amigo E; D me lo “robó”. Finalmente, fue mi mejor amigo J; M me lo robó. Ahora tengo algo que no he tenido nunca con nadie; algo que va más allá de un simple y anodino conocimiento, una amistad tan profunda que da miedo. Temo con toda mi alma que me la “roben”. Y recalco robar con comillas porque no es robar propiamente dicho: nadie roba amigos, son los amigos quienes deciden con quién se van o con quién se quedan.
Ahora mismo pasa por mi cabeza que tal vez ella esté mejor sin mí. Esto quiere decir que tal vez debiera dejarla marchar y no volver. No lo sé. Yo la necesito, pero no estoy seguro de que mi presencia sea precisamente beneficiosa para ella…
Cada vez me siento peor, porque mi jodida mente me monta películas que no existen, y es una paranoica de la hostia. Con cualquier situación ya me exaspero.
Es un rollo lo que acabo de escribir, lo sé, pero necesitaba soltarlo. Y como no quiero hacerle daño, pues lo pongo aquí, ya que soy el único lector asiduo de este blog. Único lector, fundador y escritor del mismo. Qué triste.
Y si por algún casual lo acabas leyendo, lo siento. Me entristece profundamente esta situación.