El mejor amigo. La mejor amiga. Cambian por esa palabra: mejor. ¿Qué hace a un amigo o a una amiga diferente del resto? ¿Qué le hace merecedor del título de “mejor”? Para mí son sólo tres características básicas, pero fundamentales:
1- Secretos: entre vosotros dos no existen secretos, os lo contáis todo. Hasta tal punto llega la confianza que no teméis contarle lo peor de vosotros mismos porque sabéis que lo aceptará, quizás no sonriente, quizás no contento, pero lo aceptará como algo más que te compone.
2- Confidencias: os desahogaréis el uno en el otro. Cuando alguno de vosotros lo pase mal no dudaréis en colgaros del otro para desahogaros. Será vuestra válvula de escape. Será vuestro único modo de seguir cuerdos (siendo un poco tremendistas, todo hay que decirlo).
3- Bienestar: con la otra persona estás cómodo, más cómodo que con cualquier otra. Y gracias a ello tú apenas le haces daño y él o ella apenas te hace daño a ti. Y cuando ocurre tal cosa, sabéis en qué punto os habéis equivocado. Y si no lo sabéis, la otra persona lo explica y llegáis pacíficamente a buen puerto.
He llegado a la conclusión de que no cumplo los tres puntos con mi mejor amiga. ¿Eso le quita el título de “mejor”? Lo mejor es que no lo sé, pero estoy casi convencido de que me lo quita a mí. Y eso, amigos míos, es una mierda.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario